Acuérdate

de Vivir!

küss.

Es curiosa la línea que al besarnos forman tus lunares y los míos, y aunque en ese momento no los pueda ver, siento como hacen un escorzo para intentar rozarse con los tuyos. Incluso en ocasiones pienso que se deslizan hasta un punto que entre ellos tienen pactado, para retornar a su lugar de siempre justo antes de que nos podamos dar cuenta.
Lo cierto es que en ocasiones a un chico le eligen los ojos, sorprendidos de una silueta, otras veces le elije la boca, por la avaricia de reír, otras el corazón, impresionado por el carácter.
Pero hay otras ocasiones en las que le eligen a la vez todas las partes del cuerpo, y a ti, te han elegido hasta mis lunares.